12. Descripción del plan de monitorización y actuación a posteriori.
La única forma de evaluar el éxito de una actuación de restauración es mediante un sistema de seguimiento (Sutter 1996). El programa debe suministrar la suficiente cantidad de información como para evaluar con seguridad los objetivos. La técnica de recolección de datos tiene que ser repetible. El programa debe extenderse en el tiempo lo suficiente como para obtener información de todo el proceso de reiforzamiento, desde los objetivos que se deberían cubrir a corto plazo hasta los que exijan periodos de tiempo mucho mayores. Según las propuestas para el seguimiento y la evaluación del estado de conservación de la flora española (Bañares et. al 2007) para las especies en peligro, cada 1 o 2 años se deben de realizar tareas de seguimiento de bioindicadores de las poblaciones en estado alarmante y preocupante, y cada 4 años se debería realizar un estudio básico de todas las poblaciones, incluidas las desaparecidas y no encontradas anteriormente en el caso de que se estime pertinente.
Entre los parámetros que sería interesante medir como indicadores están el número de individuos introducidos en la población, el reclutamiento de nuevos individuos, el funcionamiento de la comunidad y el ecosistema y la variabilidad genética de la población recreada. Debe observarse el buen desarrollo y adaptación de las plantas y verse si forman correctamente escapos florales y aumenta el tamaño de las rosetas. Además, habría que identificar si los individuos que se producen son fruto de la reproducción sexual o vegetativa (analizar si es el mismo individuo, u otro diferente), la que se está llevando a cabo.
Se deberá llevar a cabo un seguimiento intensivo durante al menos 2 años para asegurarse de que el refuerzo ha sido realizado con éxito, y cómo ha sido nombrado anteriormente, cada 4 años se llevará a cabo un estudio básico. Ante todo debe establecerse una gestión adaptativa en cuanto a los objetivos marcados en el apartado 4 de este trabajo). En caso de detectar problemas para la población, habrá que averiguar las causas, buscar una solución y reforzar con nuevos individuos en caso de que con el tiempo fuese necesario.
12. Descripción del plan de monitorización y actuación a posteriori.
La única forma de evaluar el éxito de una actuación de restauración es mediante un sistema de seguimiento (Sutter 1996). El programa debe suministrar la suficiente cantidad de información como para evaluar con seguridad los objetivos. La técnica de recolección de datos tiene que ser repetible. El programa debe extenderse en el tiempo lo suficiente como para obtener información de todo el proceso de reiforzamiento, desde los objetivos que se deberían cubrir a corto plazo hasta los que exijan periodos de tiempo mucho mayores. Según las propuestas para el seguimiento y la evaluación del estado de conservación de la flora española (Bañares et. al 2007) para las especies en peligro, cada 1 o 2 años se deben de realizar tareas de seguimiento de bioindicadores de las poblaciones en estado alarmante y preocupante, y cada 4 años se debería realizar un estudio básico de todas las poblaciones, incluidas las desaparecidas y no encontradas anteriormente en el caso de que se estime pertinente.
Entre los parámetros que sería interesante medir como indicadores están el número de individuos introducidos en la población, el reclutamiento de nuevos individuos, el funcionamiento de la comunidad y el ecosistema y la variabilidad genética de la población recreada. Debe observarse el buen desarrollo y adaptación de las plantas y verse si forman correctamente escapos florales y aumenta el tamaño de las rosetas. Además, habría que identificar si los individuos que se producen son fruto de la reproducción sexual o vegetativa (analizar si es el mismo individuo, u otro diferente), la que se está llevando a cabo.
Se deberá llevar a cabo un seguimiento intensivo durante al menos 2 años para asegurarse de que el refuerzo ha sido realizado con éxito, y cómo ha sido nombrado anteriormente, cada 4 años se llevará a cabo un estudio básico. Ante todo debe establecerse una gestión adaptativa en cuanto a los objetivos marcados en el apartado 4 de este trabajo). En caso de detectar problemas para la población, habrá que averiguar las causas, buscar una solución y reforzar con nuevos individuos en caso de que con el tiempo fuese necesario.